El Camino Primitivo a Santiago
Por Lugo pasa la primera y más antigua ruta de devoción a Santiago de Compostela, el Camino Primitivo. A través de este camino se difundió a la cristiandad la noticia del descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago. La primera peregrinación jacobea de la historia se realiza a través del Camino Primitivo: es la que realiza el monarca Alfonso II en el año 829.
El Camino Primitivo entra en el municipio de Lugo por Gondar, donde hubo hospital de peregrinos, hoy transformado en casa de labranza. A continuación vienen las parroquias de Bascuas y Carballido, donde el paisaje y la arquitectura popular siguen seduciendo al caminante.
Entrando ya en la ciudad, el Caminante contempla asombrado la imponente muralla romana que le ofrece protección en el difícil discurrir hacia Santiago. Se franquea la Muralla por la puerta de San Pedro que nos remite a la más tradicional historia de la ciudad, pues aquí nacieron las fiestas de San Froilán, declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional.
La calle de San Pedro da paso a la Praza Maior, donde destaca el Pazo do Concello (Ayuntamiento), joya del Barroco civil gallego. El Camino continúa hacia la Catedral, donde los peregrinos se detenían para orar ante el Santísimo Sacramento, expuesto permanentemente desde el siglo XII.
Saliendo de la ciudad por la Porta Miñá, la más antigua de la muralla, el Camino se dirige por el Carreiro das Hortas y la Calzada da Ponte hacia el río Miño. Antes de atravesar el primitivo puente romano, que cruza el río, podemos visitar las Termas Romanas, dentro del Hotel Balneario. Tras pasar el puente, llegamos al barrio de San Lázaro, donde se conserva un antiguo Lazareto.
Desde aquí, los paisajes del río son asombrosos en cualquier estación, después el paisaje va cambiando. Entramos ya en tierras de Mera: prados, bosques y granito.
El Burgo es una aldea singular, por la buena arquitectura de sus casas, una de las cuales era hospital de peregrinos. La gran iglesia parroquial es una de las más espléndidas del Barroco gallego.
Un poco después, a los tres kilómetros de ruta, es obligado hacer un pequeño desvío para visitar el magnífico templo de Santa Eulalia de Bóveda, monumento nacional desde 1931. Se supone que su forma original data del s. IV, puede haber sido una casa de baños o un templo pagano; más tarde serviría como iglesia cristiana. Sus pinturas murales tardorromanas son de las más interesantes de la Península.
De regreso al Camino, llegamos al lugar de Bacurín, veremos la iglesia románica de San Miguel y un pazo con una impresionante portada de acceso.
Y el peregrino saldrá del municipio de Lugo por los bellísimos caminos de la parroquia de Mera.
+ info
|