"... y para comer", Lugo reza un popular dicho gallego que fue inmortalizado hace años. Y es que la extraordinaria calidad de las materias primas y la célebre maestría de los restauradores lucenses dan como resultado una de las mejores cocinas de España.
El excelente
marisco y pescado procedente de la costa norte de la provincia; las verduras frescas del campo; las carnes de cerdo o de la mejor
ternera gallega criada en los pastos del interior y la abundante
caza y pesca fluvial de los alrededores son las notas de una gastronomía capaz de juntar platos de la más exquisita tradición, como el lacón con grelos, la empanada, el caldo gallego o el famosísimo "polbo á feira" (pulpo a la gallega), con toques propios de las tendencias culinarias más modernas. Todos estos productos hacen de Lugo la capital gastronómica de la Galicia interior.